EDADES DEL HOMBRE 2017

Como en años anteriores ha peregrinado la Hermandad en julio para conocer la exposición de Las Edades del Hombre, que cada anualidad organiza la fundación de ese nombre para mostrar el patrimonio histórico artístico de las diócesis de Castilla y León. En éste de 2017 la cita ha sido en la localidad de Cuéllar, Segovia, la villa mudéjar en el Mar de Pinares, habiéndose distribuido el material expositivo en tres de sus iglesias, San Andrés, San Martín y San Esteban, bajo el título Reconciliare.

A las 8:00 horas del viernes 7 de julio de 2017 partió la expedición de la estación del AVE, camino de Segovia, donde estaba prevista la comida a las 14:30. A esta hora descargó sobre la ciudad un extraordinario aguacero, que obligó a los peregrinos a refugiarse con rapidez en el restaurante concertado, Huerta de San Lorenzo, en el que la propietaria atendió a la comitiva con los manjares elaborados con productos vegetales de su cosecha. Los recibió, como es habitual, Juan José Limón Luque, director de la agencia Medinalogo, responsable de la organización. A la vista de la tarde, fría y lluviosa, se decidió cambiar ligeramente el plan de visitas, aprovechando para conocer ahora el interior de los monumentos de mayor importancia y dejando para otro día las visitas de exteriores. Los esperaba la guía Alcázar Rus Ruiz, a cuyo cargo iba a estar el recorrido guiado por los principales monumentos de Segovia. Comenzó el mismo con la visita al Real Alcázar, terminada la cual, se dirigieron hacia la Plaza Mayor, donde se instalaron en el hotel. A las 20:00 h. continuó la jornada con la visita a la cercana Catedral, hasta la hora de la cena, fijada a las 21:30 en un restaurante anejo al hotel.

La jornada segunda, el sábado 8 de julio, estuvo dedicada a la villa de Cuéllar, a la que llegaron los peregrinos a las 10:30 h. Entrando por las murallas, recientemente reconstruidas, subieron al adarve para contemplar la ciudad vieja y el espectacular mar de pinos con el fondo lejano de la Sierra de Guadarrama. Se realizó seguidamente la visita guiada al castillo y palacio de los duques de Alburquerque, que incluye un contenido teatralizado según van discurriendo las salas. El castillo, de traza gótica y mudéjar, con añadidos renacentistas, perteneció a D. Álvaro de Luna y, una vez caído en desgracia, pasó a la infanta Isabel. Pero se lo compró Enrique IV para entregárselo a su valido Beltrán de la Cueva, nombrado primero Gran Maestre de la Orden de Santiago y después, al verse obligado a renunciar a dicha dignidad, I duque de Alburquerque.

Tras un recorrido guiado por la villa, donde se pudieron admirar el típico caserío de entramado de madera, los restos del palacio de Pedro I o el Hospital de la Magdalena, entre otros, los peregrinos tomaron el microbús para dirigirse a Fuentesoto, no lejos de Sacramenia, donde estaba prevista la comida.

Vueltos a Cuéllar, a las 17:30 comenzó la visita a Reconciliare, que se prolongaría durante noventa minutos. La muestra recoge, por medio de las obras expuestas, tanto antiguas como contemporáneas, un esquema de la historia de la Salvación, comenzando por la Creación del Hombre y el Pecado Original, que hizo necesaria la Encarnación del Hijo de Dios, que se ofrece en sacrificio por la Salvación del género humano. Comienza en la iglesia de San Andrés, con el primer capítulo, titulado “Hieri/Ayer”, en el que destaca la figura del Cristo del Perdón, de Luis Salvador Carmona. Los capítulos segundo y tercero, “In figura” y “Hodie/Hoy” se exponen en la iglesia románico-mudéjar de San Martín. Sobresale aquí el hermoso crucificado de la Agonía, obra de Manuel Pereira, que se venera en la Catedral de Segovia. En la iglesia de San Esteban se desarrolla el capítulo cuarto, “Semper/Siempre”, en el que tienen importante presencia las 47 bulas de indulgencias aparecidas durante la restauración de este templo y que han generado el argumento de la Reconciliación que articula la presente edición de Las Edades del Hombre.

Tras un breve descanso y paseo por la localidad, hasta las ruinas del que fuera imponente convento de San Francisco, los peregrinos tomaron el microbús para regresar a Segovia, a donde llegaron hacia las 20:30 h. al pie del Acueducto. Después de la cena dieron un paseo por las calles del centro, aprovechando que se celebraba la Noche de Luna Llena, con actuaciones musicales por diversas plazas y puntos de la ciudad.

La última jornada, domingo 9 de julio de 2017, transcurrió al otro lado del Eresma, nuevamente guiados por Alcázar Rus. Se detuvo el transporte al pie de la iglesia medieval de la Vera Cruz, obra muy llamativa y emblemática, con estructura de planta centrada, con única nave deambulatorio alrededor de la capilla mayor. Hoy pertenece a la Soberana Orden de Malta o de San Juan de Jerusalén.

A continuación bajaron los peregrinos hacia la Pradera de San Marcos y Cuesta de los Hoyos, que discurre en un entorno bellísimo por la ribera derecha del río Eresma, al pie del Real Alcázar, y lleva hasta el Monasterio de Santa María del Parral. En este cenobio de monjes jerónimos, el único que queda en el mundo de la rama masculina de la Orden, estaban previstos dos actos: la recepción a la Hermandad Universitaria por parte del Prior, Fray Andrés García Torralvo, y la asistencia de los peregrinos a la Santa Misa Gregoriana, que se celebraría a las 12:00 horas. Así pues, llegaron al Parral a las 11:00, comenzando a esa hora la visita guiada a la excepcional iglesia del monasterio, recientemente restaurada, edificio que se hizo a partir de 1447 bajo auspicios de Enrique IV, aunque acabaría siendo el enterramiento de Juan Pacheco, Marqués de Villena.

Al finalizar la visita se incorporó Fray Andrés, que saludó al Hermano Mayor, Miguel Rodríguez-Pantoja Márquez, y al Vicehermano Mayor, Alberto Villar Movellán. Fray Andrés, natural de Pozoblanco y sacerdote diocesano de Córdoba hasta 2000, fue también capellán de la Hermandad del Rocío de Córdoba. Este recibimiento se debe a la mediación de Antonio Rodríguez-Carretero Criado, a quien la Hermandad agradece vivamente su gestión. El Padre Prior se interesó por la vida de la Hermandad Universitaria, de la que ya tenía noticia, y por las características de nuestro Sagrado Titular. El Hermano Mayor le hizo entrega de un cuadro con la imagen del Santo Cristo de la Universidad, en agradecimiento y recuerdo de la visita de los peregrinos al monasterio jerónimo de Santa María del Parral.

A continuación asistieron los hermanos a la Santa Misa Gregoriana, celebrada por la comunidad jerónima, acompañada en esta ocasión por un sacerdote y un diácono transeúntes, y presidida por Fray Andrés García Torralvo. En la homilía agradeció Fray Andrés la visita de la Hermandad Universitaria de Córdoba, haciendo mención de la sagrada imagen del Crucificado, realizada según el modelo del Hombre de la Sábana Santa de Turín.

Terminada la ceremonia volvieron los peregrinos por el parque del Eresma, haciendo una parada en la Casa de la Moneda, mandada edificar por Felipe II en 1580, donde Alcázar Rus les explicó la reconstrucción de las norias del Real Ingenio, a partir de los originales de Juanelo Turriano.

Una vez finalizada la visita se celebró la última comida en la cercana localidad de La Lastrilla, desde donde los peregrinos emprendieron viaje de regreso, llegando felizmente a Córdoba al filo de las 22:30. Laus Deo.

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